CORREDORES DE BIENES RAICES
Los agentes de bienes raíces mueven el mercado inmobiliario. Ellos agilizan la compraventa, guían a ambas partes con su conocimiento, lijan las asperezas que pueden surgir, y se ocupan de que el proceso vaya en camino. Los agentes buenos trabajan duro y conocen su zona de trabajo bien. Saben de precios, de escuelas, de hipotecas... y si todo va bien, ganan buen dinero al concretarse la venta.
Generalmente, los agentes y corredores de bienes raíces representan al vendedor.
El agente o corredor que tiene el "listing", es decir, es el que tiene el derecho de vender la vivienda, y de paso, el que pone el letrero de venta en el jardín. Este agente o corredor trabaja para el vendedor. Por muy amable o atento que sea con el comprador, su responsabilidad financiera es con el vendedor. Su objetivo es vender la casa al precio y en los términos que favorecen al vendedor, quien a final de cuentas es el que le pagará la comisión de venta - al no ser que haya otro acuerdo.
Si tienes agente de comprador, tu agente y el agente(s) del vendedor compartirían la comisión de venta, normalmente un 6% del precio final de venta, aunque puede ser menos, dependiendo del contrato que firmó el vendedor.
Los domingos, es común ver los letreros de "casa abierta" ("open house"). Ahí encontrarás el "listing agent" o "seller's agent", el agente del vendedor. Si tú tienes un agente que te está ayudando a encontrar una vivienda, esta persona se llama "buyer's agent", agente de comprador. Este agente representa TUS intereses, y no los intereses del vendedor. (Pese a que un agente o corredor de bienes raíces represente al vendedor, la ley exige que seas tratado equitativamente. Si dudas del trato que has recibido de un agente o corredor, contacta el departamento que regula la venta de bienes raíces en tu estado.)
Seas vendedor o comprador, habla con varios agentes antes de contratar a uno. Es sumamente importante escoger una persona con quien te sientas cómodo, especialmente si vas a vender. Tienes que tener tratos con esta persona por algún tiempo y siempre es más fácil y agradable cuando ambas partes se entienden, se llevan bien y estén en la misma página.
En esto figura la personalidad también. Si eres una persona relajada, probablemente no querrás un vendedor agresivo y áspero - al revés si eres una persona muy enfocada y directa, no querrás alguien muy relajado que se lo piensa todo varias veces.
Comprar o vender una casa suele ser un proceso que tarda tiempo. Lo ideal es que ambas partes se entiendan perfectamente y puedan trabajar en equipo y sin tropiezos.
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